Un viernes a última hora me llamó el administrador de una finca de los años cincuenta. Los vecinos del segundo oían crujidos por la noche y en el techo del pasillo había aparecido una grieta «que ayer no estaba». Al llegar, el falso techo de cañizo no dejaba ver nada: ni dirección de las viguetas, ni apoyos, ni estado de la madera. Esa tarde aprendí que la primera decisión no es cuántos puntales poner, sino qué hay que destapar antes de poner ninguno.
Esta situación es una de las más temibles en la carrera de un técnico, ya que tienes que decidir en muy poco tiempo que hacer en un edificio que presenta evidentes signos de agotamiento estructural.
Por esta razón hemos querido hacer esta pequeña guía basándonos en el Cuaderno del IVE para refrescar conceptos y ponerlos en orden por si alguna vez hay que hacer uso de ellos.
Es un recorrido práctico, para el arquitecto, aparejador o ingeniero que tiene que decidir a pie de obra si se apuntala, cómo y con qué. Si eres propietario o presidente de comunidad, te servirá para entender qué te va a pedir el técnico y por qué.

Contexto y marco normativo de las APS (Acciones preventivas de seguridad).
Las actuaciones preventivas de seguridad (APS) son todo lo que se hace sobre un edificio para devolverle, de forma provisional, condiciones de estabilidad y uso hasta que llegue la intervención definitiva. Se necesitan cuando el deterioro pone en riesgo a viandantes, colindantes, ocupantes o a los propios operarios que tienen que entrar a inspeccionar o reparar.
El cuaderno del IVE las agrupa en tres familias:
- Órdenes facultativas (desalojo, limitación de circulaciones, corte de suministros),
- Sistemas de protección (redes, mallas, marquesinas)
- Apeos (pesados y ligeros).
Y distingue cuatro escenarios en los que aparecen:
- Emergencia
- Reparación-refuerzo-sustitución
- Mantenimiento a la espera de obra y demolición
El escenario cambia mucho el documento que hay que redactar: en reparación y en demolición las APS deben quedar recogidas en el propio proyecto o en un anexo, incluyendo su mantenimiento y su retirada.
No existe una norma específica de apeos en edificación existente, así que se trabaja por analogía con la de obra nueva.
El marco que conviene tener a mano:
- Técnico y de producto: CTE (RD 314/2006), Código Estructural (RD 470/2021), DB SE-F y DB SE-M, UNE-EN 1065 (puntales telescópicos de acero), UNE-EN 1263 (redes de seguridad), UNE 56544 (clasificación visual de madera estructural) y las NTE CCT, EFL, EFB y EFP.
- Seguridad en obra: Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales y RD 1627/1997.
- Derechos de las personas: art. 18 de la Constitución (inviolabilidad del domicilio), Ley Orgánica 4/2015 de seguridad ciudadana (art. 15, cierre y desalojo por las fuerzas de seguridad), Ley 49/1960 de Propiedad Horizontal (art. 9, obligación de permitir obras necesarias) y Código Civil (art. 569, servidumbre de andamiaje).
- Habitabilidad: la normativa autonómica de diseño y calidad de vivienda, que fija cuándo una vivienda deja de ser habitable mientras dura el apeo.
La realidad que nadie cuenta: ¿Cómo actuar ante una emergencia?
El técnico no puede desalojar a nadie.
Puede explicar el riesgo, dejarlo por escrito al presidente o al administrador y, si los vecinos se niegan, llamar al 112. Solo Bomberos, Policía Local o, en último término, una orden judicial pueden imponer el desalojo.
He visto a compañeros cargar con una responsabilidad que no era suya por no saber dónde termina su papel; y también he visto lo contrario, técnicos que se marchan sin dejar constancia escrita de su recomendación.
La segunda verdad incómoda: casi nunca hay tiempo para ensayos.
Un apeo que luego resulta innecesario cuesta dinero; un colapso cuesta vidas.
Por eso la guía del IVE asume como regla que, ante ciertas señales, se apuntala primero y se analiza después.
Y la tercera, que conozco bien de mis años de presupuestista: el apeo casi siempre se valora mal. Se cuenta el alquiler de puntales, pero no los realojos, el mantenimiento mensual de redes, la tasa por ocupar la vía pública o el certificado de seguridad que muchos ayuntamientos piden cada seis meses.
Cuando un proyecto llegaba sin esas partidas, la sorpresa la pagaba siempre el promotor a mitad de obra.
Tampoco se habla del eslabón débil: la cuña. En muchos apeos de madera reales, la cuña es la pieza de peor calidad y la que limita la capacidad de todo el conjunto, sin que nadie lo controle.
Requisitos técnicos previos: reconocer el edificio y leer las señales
Antes de elegir sistema hay que recorrer el edificio entero, por dentro y por fuera, sin saltarse bajos ni sótanos. Ahí suelen estar los pilares golpeados, las fugas de saneamiento que lavan el terreno o el almacén que sobrecarga un forjado. Lo primero es comprobar suministros: gas y electricidad se cortan con la compañía antes de entrar a trabajar, y se prevé un grupo electrógeno para iluminar y para la maquinaria.
La cata no es opcional. Retirar cañizos y falsos techos es la única forma de saber dónde están las vigas, en qué dirección van las viguetas y a qué cota apoyan.
En el caso que contaba más arriba, al abrir descubrimos que las viguetas de madera iban en sentido contrario al que todos suponían: la línea de sopanda que habríamos colocado «a ojo» no habría recogido nada.
Con el edificio visto, el cuaderno del IVE propone asumir la necesidad de apeo ante cuatro grupos de señales, aunque ninguna garantiza por sí sola un colapso:
- Ruidos característicos: crujidos o siseo de polvo. Preocupan más si se oyen de día, con ruido ambiente alto, que de madrugada, cuando la dilatación térmica explica muchos chasquidos.
- Pérdidas de material: cualquier merma de sección (armaduras oxidadas, xilófagos, incendio) reduce la capacidad en la misma proporción.
- Deformaciones: una flecha de forjado superior a L/100 justifica un apuntalamiento de emergencia; un desplome que se acerca a la mitad del espesor del elemento indica colapso inminente.
- Lesiones graves: fisuras de flexión en la cara inferior de vigas, fisuras inclinadas cerca de apoyos (cortante), fisuras en cruz en pilares, pérdida de más del 20 % de sección en viguetas de madera junto a apoyos o cualquier elemento afectado por fuego.
Para graduar el daño, la guía incluye una tabla por material: en hormigón, por ejemplo, de «muy leve» (fisura menor de 0,2 mm) a «severo» (aplastamiento y pandeo de armaduras). En los niveles grave y severo, el apeo preventivo se ordena siempre.

Fase 1. Órdenes facultativas: las primeras horas
1. Recomendación escrita de desalojo
Se convoca a los vecinos, se explican los daños y se entrega por escrito al presidente o al administrador. Si aceptan, se avisa a la Policía Local y se hace una segunda inspección para delimitar zonas habitables.
Si se niegan, 112 y un informe al servicio de disciplina urbanística por registro de entrada.
Por qué importa: es tu única protección si algo pasa después.
2. Limitación de circulaciones
Cierre de zonas no habitables con redes, planchas o tapiado de huecos, y acotado de aceras, patios o espacios comunes. En vía pública hace falta la colaboración de los servicios de emergencia.
Por qué importa: los colindantes están obligados a soportar las obras (LPH art. 9, Código Civil art. 569), pero tienen derecho a indemnización, y eso hay que documentarlo.
3. Corte y reposición de suministros
Gas y electricidad fuera; si una fuga de agua o saneamiento es la causa del daño, se anula antes de apear. En edificios parcialmente ocupados se prevén instalaciones provisionales.
Por qué importa: una vivienda sin baño, cocina, agua o saneamiento deja de ser habitable, aunque la estructura aguante.
Fase 2. Sistemas de protección: que no caiga nada a la calle
4. Redes de seguridad
Cuadrícula de 100 mm en polipropileno de alta tenacidad con tratamiento UV, cuerda perimetral de 8 mm y ficha conforme a la UNE-EN 1263. Se certifican para caídas de 2 plantas o 6 m como máximo, así que esa es la distancia máxima de colocación. Anclajes cada 35 cm en perímetro y uniones, una red por zona dañada (nunca continua) y revisión mensual.
El anclaje se elige según el soporte: el taco químico es la opción más segura en casi todos los paramentos; el metálico falla en ladrillo perforado, bloque o aplacados.
5. Mallas
Se colocan pegadas a la fachada, debajo de la red, para retener fragmentos pequeños. Densidad superior a 75 g/m², anclajes cada 15-20 cm según el daño y malla nueva en trabajos de emergencia o larga duración.
6. Marquesinas
Nunca solas: siempre con redes y mallas en la zona dañada.
Las ejecutadas in situ son baratas pero, si van ancladas a fachada, necesitan diagonales que absorban el impacto. Las industrializadas salen con certificado de montaje, aunque encarecen los plazos largos.
En mi experiencia, aquí es donde más se dispara el presupuesto: ocupación de vía pública, mantenimiento mensual y certificados periódicos firmados por técnico.
Fase 3. Apeos: transmitir la carga hasta el firme
7. Elección del sistema según el plazo
La tabla del IVE es muy útil para justificar la decisión ante la propiedad: para días, la madera o los sistemas modulados; para meses, la madera o los puntales; para años, los apeos pesados de fábrica o los puntales. La madera se descarta en plazos largos por insectos y humedad, y los sistemas modulados por su coste.
8. Apeos de madera
Madera mínima ME-2 según UNE 56544 (habitualmente pino nacional C18), con tablones de 20×7 cm y tablas de 15×5 cm. Pie derecho, durmiente y sopanda trabajan juntos; las cuñas, de madera de mejor calidad que el resto y con superficie igual o mayor que la pieza que acuñan. Al menos dos clavos por unión, nunca a testa, con penetración mínima de 8 diámetros en clavo liso (48 mm para Ø6).
9. Puntales metálicos telescópicos (UNE-EN 1065)
Antes de dimensionar, lee el marcado del puntal: clase (A a E), longitud máxima y año. La resistencia cae mucho con la extensión: un clase B a 2,5 m da 27,2 kN característicos, a 5 m solo 13,6 kN. Si el fabricante da cargas de rotura, aplica un coeficiente de 2,0 a 2,5. Siempre con durmiente y sopanda, clavados, aplomados en las dos direcciones y arriostrados. Una tornapunta a 60° con un puntal de 10 kN aporta unos 8,7 kN verticales y 5 kN horizontales.
10. Dónde colocar las líneas
- Forjados unidireccionales: líneas perpendiculares a las viguetas, hacia 1/5 de la luz en tramos intermedios; si el daño está en centro de vano (pérdida de armado inferior), una línea central.
- Voladizos: en el extremo libre. Si no se puede bajar a calle, tablones embridados o perfiles volados sobre apoyos interiores.
- Vigas: se descarga lo que apoya en ellas con sopandas paralelas a la viga.
- Pilares: sopandas junto al nudo viga-pilar, nunca bajo bovedillas o revoltones.
- Muros: puntales útiles hasta una o, excepcionalmente, dos plantas (máximo habitual 6 m); por encima, estabilizadores de fachada.

La regla que no se negocia: el apeo baja planta por planta hasta el terreno o hasta un elemento que se sepa capaz. Nunca se descarga sobre un forjado intermedio.
11. Medidas tras el apeo
Retirar sobrecargas (almacenamientos, agua o nieve en cubierta), colocar testigos en las grietas y revisar si aparecen fisuras nuevas, que a veces provoca el propio apeo.
Diferencias territoriales y normativas
La parte técnica (UNE-EN 1065, CTE, Código Estructural) es igual en toda España. Lo que cambia de un sitio a otro es el trámite y la habitabilidad:
- Habitabilidad. Cada comunidad fija sus condiciones mínimas de vivienda, que deciden si los ocupantes pueden seguir dentro durante el apeo. En la Comunitat Valenciana el cuaderno del IVE remite al Decreto 151/2009 (DC-09); ese marco se ha modificado varias veces desde 2023, así que comprueba qué texto está vigente en la fecha de tu actuación.
- Ocupación de vía pública. Marquesinas, vallas y acopios necesitan licencia o autorización municipal, con tasas y plazos muy distintos entre ayuntamientos. En emergencia suele bastar la comunicación inmediata y la regularización posterior, pero no en todos los municipios.
- Certificados periódicos. Muchos ayuntamientos piden un certificado de seguridad de las protecciones en fachada cada 6 meses, firmado por técnico y en algunos casos visado. No es una exigencia uniforme: consúltalo en la ordenanza local.
- Órdenes de ejecución y ruina. El paso del apeo de emergencia a una orden de ejecución, un expediente de ruina o una demolición se rige por la ley urbanística autonómica (LOTUP en la Comunitat Valenciana, LISTA en Andalucía, etc.) y por las ordenanzas municipales de conservación.
Errores más frecuentes
Error 1: Apuntalar sin quitar el falso techo. Solución: cata siempre antes de colocar sopandas; sin ver viguetas y apoyos no sabes qué estás recogiendo.
Error 2: Descargar el apeo sobre el forjado inferior. Solución: baja el apuntalamiento planta por planta hasta el terreno o un elemento de capacidad conocida.
Error 3: Puntal aislado sin durmiente ni sopanda. Solución: reparte la carga arriba y abajo y clava el puntal a ambas piezas para que trabaje articulado, como en el ensayo.
Error 4: Dimensionar con la carga del puntal cerrado. Solución: identifica la clase y usa la resistencia a la extensión real de obra, con el coeficiente que exige el fabricante.
Error 5: Líneas de puntales sin arriostrar. Solución: triangula con un puntal cruzado y abrazaderas, o prolonga sopandas y durmientes hasta atestarlas contra muros o pilares.
Error 6: Cuñas de madera peor que el resto. Solución: exige más calidad en la cuña que en el durmiente, colócalas contrapuestas, templa y clava; revisa el templado en apeos largos.
Error 7: Marquesina sin redes ni mallas. Solución: protege primero la fachada dañada; la marquesina es el último filtro, no el único.
Error 8: Apuntalar por dentro un cerramiento que vuelca por falta de apoyo. Solución: estudia la causa; ese apeo interior puede restar el arriostramiento que dan los forjados.
Tiempos y honorarios estimados
Los plazos los marca la urgencia; los honorarios, el mercado local y el alcance. Las cifras son orientativas y varían mucho por provincias o situaciones de localización de la construcción afectada.
Trabajo | Plazo habitual | Honorarios orientativos |
|---|---|---|
Visita de urgencia, órdenes facultativas y nota escrita | Mismo día | 300 – 900 € |
Informe técnico de daños con propuesta de APS | 3 – 10 días | 500 – 1.500 € |
Anexo de APS en proyecto de reparación o demolición | Con el proyecto | 600 – 2.000 € |
Certificado periódico de protecciones en fachada | Cada 6 meses (si lo pide el ayuntamiento) | 150 – 400 € por certificado |
A esto se suma la parte de obra (alquiler de puntales, redes, marquesinas), las tasas por ocupación de vía pública y, si hay desalojo, los realojos. Inclúyelo en la valoración desde el principio: es lo que la comunidad pregunta primero.
Cómo puede ayudarte Ficherotecnia
Cuando suena el teléfono un viernes, nadie tiene tiempo de redactar desde cero. En Ficherotecnia encontrarás documentación editable basada en proyectos reales visados que cubre casi todo el recorrido de una APS:
- Si el apeo acaba en derribo: la colección de proyectos de demolición y derribo, con ejemplos como el proyecto de demolición de vivienda unifamiliar de muros de carga en avanzado deterioro o la demolición de edificio de viviendas en esquina, con memoria, EBSS, gestión de residuos y planos DWG.
- Para documentar el estado del edificio: el informe sobre el estado general de un edificio antiguo, que evalúa estructura, fachadas e instalaciones, y los informes por desprendimiento de aplacado de piedra natural o aplacado cerámico, justo el caso en que hacen falta redes, mallas y marquesina.
- Para la seguridad de los trabajos: el pack de 8 planes de seguridad y salud para obras y reformas, que incluye rehabilitación de pilares metálicos y reparación de fachadas con andamio, el estudio básico de seguridad y salud y los planos de seguridad y salud en DWG.
Y si te interesa el papel de quien coordina todo esto en obra, tienes nuestro artículo sobre el coordinador de seguridad y salud.
¿Has resuelto un apeo de emergencia con un informe o un anexo de APS bien armado? Súbelo a Ficherotecnia: es exactamente el tipo de documento que otro compañero puede necesitar en un caso de urgencia.
Preguntas frecuentes
¿Puede el técnico ordenar el desalojo de un edificio?
No. Recomienda por escrito y, si hay negativa ante un peligro inminente, avisa al 112. Bomberos y Policía Local pueden ordenar el desalojo; en algunos casos hará falta orden judicial.
¿A partir de qué flecha hay que apuntalar un forjado?
Como regla de la guía del IVE, cuando la flecha supera 1/100 de la luz se recomienda apuntalamiento de emergencia. Con lesiones graves, se apuntala aunque la flecha sea menor.
¿Cuánto aguanta un puntal metálico?
Depende de su clase UNE-EN 1065 y de la extensión. Un clase B pasa de 27,2 kN a 2,5 m a 13,6 kN a 5 m. Usa siempre la ficha del fabricante y su coeficiente de seguridad.
¿Madera o puntales metálicos?
Madera para plazos de días o meses y geometrías irregulares; puntales para plazos medios y largos con mantenimiento. Para años, valora apeos de fábrica.
¿Las APS van en el proyecto?
En obras de reparación, refuerzo o demolición, sí: en el proyecto o en un anexo, con montaje, mantenimiento, modificaciones durante la obra y retirada.
¿Cada cuánto se revisan redes, mallas y marquesinas?
Mensualmente. Además, muchos ayuntamientos piden un certificado de seguridad semestral firmado por técnico.
Recursos y fuentes de referencia
- Instituto Valenciano de la Edificación — Cuaderno Técnico: Apuntalamientos y otras actuaciones preventivas de seguridad (1ª ed., mayo 2024)
- Real Decreto 314/2006, Código Técnico de la Edificación (DB SE-F y DB SE-M)
- Real Decreto 470/2021, Código Estructural
- Real Decreto 1627/1997, disposiciones mínimas de seguridad y salud en obras de construcción
- Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales
- Ley 49/1960, de Propiedad Horizontal (art. 9) y Código Civil (art. 569)
- Ley Orgánica 4/2015, de protección de la seguridad ciudadana (art. 15)
- UNE-EN 1065 (puntales telescópicos de acero), UNE-EN 1263 (redes de seguridad), UNE 56544 (madera estructural)
- Normativa de habitabilidad de la Comunitat Valenciana: información sobre el Decreto 80/2023 y la derogación del Decreto 151/2009 (comprobar texto vigente)
Lo que me quedaría de este post
Antes de pensar en puntales, destapa y mira: la mitad de los apeos mal resueltos que he visto fallaban en el reconocimiento, no en el cálculo. Deja siempre por escrito tus recomendaciones, baja la carga hasta el firme y presupuesta el mantenimiento desde el primer día. El apeo es provisional; la responsabilidad del técnico, no.
Publicado en Ficherotecnia.es · Octubre 2026











